lunes, 14 de julio de 2008

Algunos comerciales favoritos del Superbowl

Un poco de relax...

Este me encanta en verdad...lo veia siempre en el verano.



Y este otro es un mate de risa...

domingo, 13 de julio de 2008

Si Chuck Norris fuera Mario Bros...

el juego seria otra cosa....

Para reirse un rato..




Fuente: Carlin

Somewhere over the rainbow



La canción del comercial de los conejitos es “She’s a Rainbow” de los Rolling Stones. Pertenece al álbum Their Satanic Majesties Request (1967), y fue una respuesta al Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles.

Todo javier prado!!!!!!

Les recomiendo este blog para el momento que quieran salir de la oficina o de la computadora y se acuerden de lo que les espera afuera...Es verdad hasta en las combis hay un arte escondido....



Sentimiento Combi

:::: Flohmarkt, Feria de Pulgas, Bazar de mitad de año :::


( Como cada mitad de año, hay que limpiar el desván, solo que esta vez ; absolutamente todo se va)

*Nota: Lo que está en rojo, tiene un descuento especial de 80.5 %.

Tome lo que deseee...

  • 24000 cajas de cartón repletas de esperanza.
  • Unos labios lastimados.
  • Un corazón paralizado.
  • Un calendario de Cineplanet con todos los cupones sin utilizar desde marzo.
  • Un costal de sueños rotos.
  • 150 miradas sin sentido al celar.
  • 1400 horas de llanto nocturno.
  • 945 horas de insomnio.
  • 945 horas de música triste y meláncolica.
  • 456 cachetadas de la realidad.
  • 150 peleas durante el verano.
  • 2400 kg de resistencia a la frustración.
  • 897 horas de deseo reprimido.
  • 5 cajas de tinte rojo para cabello
  • 19 polos negros.
  • 1 roca pulida para aventar al incierto río.
  • Tres puñaladas por la espalda.
  • 364 noches de soledad pabullante.
  • 145 malas decisiones.
  • 13 silencios desesperantes.

sábado, 12 de julio de 2008

Más que cosas

Hojas, papeles, cuadernos, zapatos, lápices, pelotas … insignificantes, según el profesor. Considere atrevido vislumbrar ideas sobre objetos nada relevantes ¿Es que acaso la superficialidad de los mismos no los acusa de no ser considerados fuentes de inspiración? Para muestra un botón: el diccionario, que solo necesita de unas cuantas palabras para referirse a ellos.

Entonces, cerré los ojos intentando dibujar estos objetos en mi mente. De pronto, apareció mi querido encendedor dentro de mis cavilaciones. Solo atine a sonreír.

Definitivamente, los adjetivos común y corriente no se vinculan con este compañero marca zippo, cuya impresionante habilidad casi seductora para encenderse lo ha convertido en una celebridad. Basta de características…hay un trasfondo dentro de él.

Ella fue mi primer todo. Me lo regaló aquel primer 14 de Febrero. Un encendedor que significa mi primer San Valentín, mi primer regalo…mi primer amor. El calor de ese dia se mezcla con el recuerdo de un evento en donde mi inexperiencia en esos casos, hizo que cometiera la falta de no corresponder aquel gesto.

Quizás la evocación a ese primer sentimiento correspondido me llama a guardar este encendedor como un tesoro. A pesar que ahora tomamos diferentes caminos, fue la persona que me enseño una definición de amor desconocida. Habrá muchos amores, pero nunca volveré a tener un primer amor.

Intento defender la idea que las cosas, en el sentido más amplio de la palabra, pueden llegar a ser más que sólo cosas. Si vemos más allá, estos objetos pueden provocar en nosotros los más profundos sentimientos.

Una fotografía de unos tacos rotos, que significa para una abuela su urgencia por llegar al altar. Dicha foto la hace reír y lo comparte con sus nietos. Un lapicero, lleno de nostalgia y orgullo, heredado del abuelo, que se convierte en un protagonista importante para el nieto en la firma de un contrato. Una bala, signo de entereza y valor en el primer combate, atesorada por un soldado. Y unos zapatitos que bailan al compás de las rutas de un taxista, como alertas vivientes de una personita que lo espera en casa.

Nuestra apresurada carrera de la vida no nos permite descubrir esas historias intrínsecas.

Y si para ti es difícil hacer una pausa, será mucho más complejo mirar atrás de tus hombros, en tu historia. Te digo un secreto: No necesitas hacerlo. Puedes avanzar como siempre, solo te propongo observar a tus objetos alrededor, escúchalos, huélelos, saboréalos…en otras palabras disfrútalos. Veras que ellos responderán a tu interés, y sentirás que te devolvieron la mirada cuando un recuerdo aparezca en tu corazón.

Aquellos que pierden el aliento al contemplar atónitos un simple objeto, no ven sólo eso. Esas personas desempolvan historias ocultas que las acompañaran para toda la vida. Día a día creamos momentos y los enterramos en los objetos. Tiempo después, los recogeremos dentro de nuestro baúl de pertenencias. Será ahí, con una lágrima o con una sonrisa, cuando reafirmaremos que no fuimos una mera existencia.